El Convenio sobre la Diversidad Biológica, firmado por 150 gobiernos en la Cumbre de la Tierra celebrada en 1992 en Río de Janeiro, está destinado a proteger la flora y la fauna y asegurar la salud del ambiente y el acceso equitativo y sustentable a los beneficios de la riqueza genética de la Tierra. Pero nada de esto se ha conseguido, mientras se acerca el plazo de 2010, acordado por la comunidad internacional para frenar el ritmo de desaparición de especies. |